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terça-feira, 29 de outubro de 2013

Leamos hoy salmos 83

Leamos hoy


Salmos 83

Si Dios con nosotros quién contra nosotros

"Porque se confabulan de corazón a una, contra ti han hecho alianza" Salmos 83:5

"El salmo 83 es una ferviente súplica para que Dios libere a Israel y preserve a la nación santa. Diversas naciones se habían confabulado contra Israel. Quizá se refiera a la confederación de Moab, Amón y Edom en tiempo de Josafat. El mensaje se aplica a cualquier momento en que los hijos de Dios sean acosados por una coalición de enemigos y necesiten ayuda divina" (3CBA,835)

La siguiente historia ilustra el espíritu de este salmo

A los 22 años, Salomón Guinsburg viajó a la república del Brasil para hablar a la gente acerca de Jesús. Era 1890, y viajaba a caballo de un pueblo al otro. Muchas personas escucharon su mensaje y aceptaron a Jesús como su Salvador, pero no todos estaban felices con lo que el hacía. Un grupo de Hombres contrató un asesino profesional llamado Silvino.
- Te daremos cincuenta pesos por matar a Guinsburg- Le prometieron.
No era difícil encontrar a Guinsburg. Ellos sabían que al día siguiente viajaría a Moganga, donde planificaba predicar. Silvino lo esperaría en el camino.

Al día siguiente, el asesino llegó al lugar indicado con una escopeta de doble caño. Poco después, apareció Ginsburg en su caballo. Viendo a Silvino con la escopeta, pensó que había salido a cazar.

-Buen día amigo- lo saludo alegremente, con una sonrisa en el rostro.
Silvino no dijo nada. Solo se quedó parado allí, y dejó que el hombre pasara.
-Cómo llegó aquí?- Preguntaron a Guinsburg cuando lo vieron entrar en el pueblo- Había un asesino esperándolo en el camino.
Guinsburg se dio cuenta de lo que había pasado. Agradeció a Dios por protegerlo, y luego predicó hasta la noche. Justo cuando es estaba por dormir, alguien golpeó a la puerta de su cabña. Era Silvino sosteniendo su arma. Guinsburg supo que este era el fin.
Pero para su sorpresa el asesino empezó a hablar.
-Me contrataron para que lo matara, pero usted me habló tan bondadosamente que decidí averiguar más sobre usted. esta noche lo escuche predicar. estaba allí de incógnito. Usted está haciendo una buena obra, y yo no lo voy a matar.
Los dos hombres hablaron toda la noche. Al final, Silvino cambió su escopeta por una Biblia.
Si Dios está de nuestra parte, Quíén puede estar en contra nuestra?

Se nos asegura su ayuda

Dios no nos pide que hagamos con nuestra fuerza la obra que nos espera. Él ha provisto ayuda divina para todas las emergencias a las cuales no pueden hacer frente nuestros recursos humanos. Da el Espíritu Santo para ayudarnos en toda dificultad, para fortalecer nuestra esperanza y seguridad, para iluminar nuestra mente y purificar nuestro corazón.—Joyas de los Testimonios 3:209 (1904)

Confiemos en Jesús, Pues él Luchará por nosotros!


Dios te bendiga!!!

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