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domingo, 22 de setembro de 2013

Leamos hoy salmos 45...parte 1

Leamos hoy 21 de Septiembre
Salmos 45
Las Bodas del Rey


“Has amado la justicia y aborrecido la maldad, por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo con óleo de alegría más que a tus compañeros” Salmos 45:7
Este salmo habla de la felicidad eterna, que comienza en un hogar el día de su boda. Tiene dos sentidos uno literal que se refiere a la pareja, el matrimonio y la familia; y otro espiritual y profético que apunta a Cristo el mesías prometido y su reino en este mundo.
Hoy hablaremos acerca de la felicidad eterna en este salmo y su relación con la pareja, el matrimonio y la familia.
Podría una pareja una pareja tener felicidad eterna o ser “felices para siempre”;  siendo que hoy sabemos que de cada 12 matrimonios:
-          6 se divorcian, 4 se soportan, 2 son felices
La pregunta es: Qué hace diferente un hogar feliz de los otros?
La respuesta es: procurar la presencia y la bendición de Dios que en este salmo es representado por el aceite u óleo; eso marca toda la diferencia. “Has amado la justicia y aborrecido la maldad, por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo con óleo de alegría más que a tus compañeros” Salmos 45:7
“En la antigua Palestina, el aceite se obtenía de las aceitunas (Lev 24:2).  Se usaba en la preparación de los alimentos (comparar 1 Reyes 17:12, 13), como combustible para las lámparas (Éxodo 25:6; Mateo 25:3,4) como bálsamo para tratar las llagas y heridas (comparar Isaías 1:6) y para ungir el cuerpo (Comparar 2 Samuel 12:20; 14:2), una práctica antigua que es común entre los pueblos primitivos. El aceite de oliva era un símbolo de prosperidad (Deuteronomio 32:13; 33:24). Poner aceite sobre una persona, por indicación de Dios, aparentemente era una infusión del Espíritu Santo (1 Samuel 10:1, 6; 16:13).” (Diccionario Bíblico Adventista, 16)
Sin duda alguna, en un hogar, el Espíritu Santo hace toda la diferencia, es Él quien nos convence de pecado (nos ayuda a aborrecer la maldad y el pecado hasta en sus formas más insignificantes y minúsculas), de justicia (nos motiva a hacer lo que es bueno de verdad, procurando el bien y evitando el maltratar a nuestros prójimos = próximos o familia) y de juicio, pues nos hace mirar más allá del hoy, hasta el día final de las consecuencias de aceptar o rechazar su influencia y voluntad en nuestra vida que, la promesa,
en el caso de quien busca el reino de Dios y su justicia en su vida y acepta de todo corazón su voluntad, es:


“Haré perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones, por lo cual te alabarán los pueblos eternamente y para siempre” Salmos 45:17

Es el Espíritu Santo el que nos conduce a tratar al esposo como a un rey, a la esposa como a una reina y nos asegura:
"En lugar de tus padres serán tus hijos, a quienes harás príncipes en toda la tierra" salmos 45:16

Entonces por qué no pedir hoy la presencia y la unción del Espíritu Santo en nuestra vida y en nuestro hogar:

Oremos,

Querido Dios:

Rebosa mi corazón palabra buena
Tu trono, oh Dios es eterno y para siempre;
cetro de justicia es el cetro de tu reino.
Venga a nosotros tu reino
Hágase tu voluntad en mi hogar
así como en la tierra y en cielo
Tu Santo Espíritu dánoslo hoy
haznos perdonadores
en el valle de las ofensas
Porque tuyo es el reino,
el poder y la gloria
para siempre
Amén