Leamos hoy 21 de Septiembre
Salmos 45
Las Bodas del Rey
“Has amado la justicia y aborrecido la maldad, por tanto, te ungió
Dios, el Dios tuyo con óleo de alegría más que a tus compañeros” Salmos
45:7
Este salmo habla de la felicidad eterna, que comienza en un
hogar el día de su boda. Tiene dos sentidos uno literal que se refiere a la pareja,
el matrimonio y la familia; y otro espiritual y profético que apunta a Cristo
el mesías prometido y su reino en este mundo.
Hoy hablaremos acerca de la felicidad eterna en este salmo y
su relación con la pareja, el matrimonio y la familia.
Podría una pareja una pareja tener felicidad eterna o ser “felices
para siempre”; siendo que hoy sabemos
que de cada 12 matrimonios:
-
6 se divorcian, 4 se soportan, 2 son felices
La pregunta es: Qué hace diferente un hogar feliz de los
otros?
La respuesta es: procurar
la presencia y la bendición de Dios que en este salmo es representado por
el aceite u óleo; eso marca toda la diferencia. “Has amado la justicia y aborrecido la maldad, por tanto, te ungió
Dios, el Dios tuyo con óleo de alegría más que a tus compañeros” Salmos
45:7
“En la antigua Palestina, el aceite
se obtenía de las aceitunas (Lev 24:2). Se
usaba en la preparación de los alimentos (comparar 1 Reyes 17:12, 13), como combustible
para las lámparas (Éxodo 25:6; Mateo 25:3,4) como bálsamo para tratar las
llagas y heridas (comparar Isaías 1:6) y para ungir el cuerpo (Comparar 2
Samuel 12:20; 14:2), una práctica antigua que es común entre los pueblos
primitivos. El aceite de oliva era un símbolo de prosperidad (Deuteronomio
32:13; 33:24). Poner aceite sobre una persona, por indicación de Dios, aparentemente
era una infusión del Espíritu Santo (1 Samuel 10:1, 6; 16:13).” (Diccionario
Bíblico Adventista, 16)
Sin duda alguna, en un hogar, el
Espíritu Santo hace toda la diferencia, es Él quien nos convence de pecado (nos
ayuda a aborrecer la maldad y el pecado hasta en sus formas más insignificantes y minúsculas),
de justicia (nos motiva a hacer lo que es bueno de verdad, procurando el bien y
evitando el maltratar a nuestros prójimos = próximos o familia) y de juicio, pues nos
hace mirar más allá del hoy, hasta el día final de las consecuencias de aceptar
o rechazar su influencia y voluntad en nuestra vida que, la promesa,
en el caso de quien busca el reino de Dios y su justicia en su vida y acepta de todo corazón su voluntad, es:
en el caso de quien busca el reino de Dios y su justicia en su vida y acepta de todo corazón su voluntad, es:
“Haré perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones, por
lo cual te alabarán los pueblos eternamente y para siempre” Salmos 45:17
Es el Espíritu Santo el que nos conduce a tratar al esposo como a un rey, a la esposa como a una reina y nos asegura:
"En lugar de tus padres serán tus hijos, a quienes harás príncipes en toda la tierra" salmos 45:16
Entonces por qué no pedir hoy la presencia y la unción del Espíritu Santo en nuestra vida y en nuestro hogar:
Oremos,
Querido Dios:
Rebosa mi corazón palabra buena
Tu trono, oh Dios es eterno y para siempre;
cetro de justicia es el cetro de tu reino.
Venga a nosotros tu reino
Hágase tu voluntad en mi hogar
así como en la tierra y en cielo
Tu Santo Espíritu dánoslo hoy
haznos perdonadores
en el valle de las ofensas
Porque tuyo es el reino,
el poder y la gloria
para siempre
Amén
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