Leamos hoy
Salmos 52
El Olivo
El Olivo
“Pero yo estoy como
olivo verde en la casa de Dios; en la misericordia de Dios confío eternamente y
para siempre” Salmos 52: 8
Doeg, uno de los caudillos en la casa de Saúl, se convirtió
en un delator cuando informó a Saúl de la visita de David a Ahimelec el Sacerdote (1 Sam. 21:1-9). Luego
llevó a cabo, personalmente la matanza consiguiente.
El Salmo 52 condena al difamador sin escrúpulo, al malvado
que confía en su riqueza y no en la rectitud.
Pero a diferencia de su engañoso enemigo David afirma la
fidelidad de Dios que lo sostiene con firmeza como un Olivo.
El olivo, de cuyo fruto se extrae el aceite de oliva, es un
árbol, no mayor de 5 metros que tiene un tronco grueso y extiende sus raíces,
es símbolo de la paz y de la victoria. Es muy conocido por su longevidad. Larga
vida es una promesa que Dios hace a
aquellos que Honran a su padre y a su
madre y también confían en su Padre celestial.
“También el cristiano se arraiga profundamente en Cristo. Tiene
fe en su redentor. Sabe en quien ha creído. Está plenamente persuadido de que Jesús
es el hijo de Dios y el salvador de los pecadores…el sonido divino del
evangelio se recibe sin dudas conflictivas. Las raíces de fe se extienden cada vez más. Los cristianos
genuinos como… no crecen en una tierra blanda y superficial, sino que están
arraigados en Dios, asegurados en las grietas de las rocas de la montaña”
Ellos pueden jactarse de su maldad, pero tú confía en la continua
misericordia de Dios y alábalo siempre, porque te levantará siempre sobre toda
maldad.
Espera en su nombre, porque es bueno con todos sus hijos.
Oremos:
Querido Padre Celestial
La maldad ha echado mano de algunas personas
Guardame en tu misericordia y bondad
Mantenme firme aún en estos momentos de tanta frialdad y malicia
Confío en ti y te alabo
Grande es tu misericordia
Bendito seas siempre Señor
Amén
Nenhum comentário:
Postar um comentário