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domingo, 29 de setembro de 2013

Leamos hoy Salmos 52

Leamos hoy

Salmos 52

El Olivo

“Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios; en la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre” Salmos 52: 8

Doeg, uno de los caudillos en la casa de Saúl, se convirtió en un delator cuando informó a Saúl de la visita de David a  Ahimelec el Sacerdote (1 Sam. 21:1-9). Luego llevó a cabo, personalmente la matanza consiguiente.

El Salmo 52 condena al difamador sin escrúpulo, al malvado que confía en su riqueza y no en la rectitud.
Pero a diferencia de su engañoso enemigo David afirma la fidelidad de Dios que lo sostiene con firmeza como un Olivo.

El olivo, de cuyo fruto se extrae el aceite de oliva, es un árbol, no mayor de 5 metros que tiene un tronco grueso y extiende sus raíces, es símbolo de la paz y de la victoria. Es muy conocido por su longevidad. Larga vida  es una promesa que Dios hace a aquellos que Honran a su padre   y a su madre y también confían en su Padre celestial.

“También el cristiano se arraiga profundamente en Cristo. Tiene fe en su redentor. Sabe en quien ha creído. Está plenamente persuadido de que Jesús es el hijo de Dios y el salvador de los pecadores…el sonido divino del evangelio se recibe sin dudas conflictivas. Las raíces  de fe se extienden cada vez más. Los cristianos genuinos como… no crecen en una tierra blanda y superficial, sino que están arraigados en Dios, asegurados en las grietas de las rocas de la montaña”

Ellos pueden jactarse de su maldad, pero tú confía en la continua misericordia de Dios y alábalo siempre, porque te levantará siempre sobre toda maldad.


Espera en su nombre, porque es bueno con todos sus hijos.

Oremos:

Querido Padre Celestial
La maldad ha echado mano de algunas personas
Guardame en tu misericordia y bondad
Mantenme firme aún en estos momentos de tanta frialdad y malicia
Confío en ti y te alabo
Grande es tu misericordia
Bendito seas siempre Señor

Amén

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