A. Aprender a Cristo
¿Quién sabe lo suficiente para enseñarle a él?
La salvación es la más profunda de todas las ciencias, y Jesús la comunicó con sencillez. Aún el más pequeño podía entender sus enseñanzas.
“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”. Mt 11:29.
Aprender de Cristo nos libra de las enmarañadas complejidades de la ciencia y del saber humano que muchas veces nos dejan más interrogantes que respuestas. Aprender de Cristo trae paz para nuestras almas.
Enseñar a Cristo, y a este crucificado es ser verdaderamente sabios. Solo Cristo puede dar el poder que nuestro testimonio necesita.
B. Solo el Espíritu sabe
¿Cómo llegar a conocerlo?
Es el Espíritu de Dios quien nos lleva a experimentar y conocer plenamente al Salvador. Es el Espíritu de Cristo quien madura nuestras emociones, sentimientos, pensamientos, acciones y reacciones. Nos conduce a abrazar a Cristo y sus enseñanzas, a darle verdadera gloria y amarle con todo el corazón. Porque conocerlo es amarlo. Para quienes así le aman, Dios tiene reservadas, cosas que nadie ha podido conocer.
La única manera de conocer a Cristo, es por medio de su Espíritu que nos hace sabios para la salvación.. Esa sabiduría espiritual está muy por encima de la sabiduría de este mundo y nos ayuda a discernir las cosas del Reino de Dios. Porque el hombre natural, influido por el espíritu del mundo, le suena ridículo, no puede entender, ni percibir las cosas que son del espíritu de Dios. Pues “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”. Jn 3:6.
En un tiempo cuando para las personas ya no existe división entre lo sacro y lo profano, es el Espíritu de Dios quien nos ayuda a acomodar lo espiritual a lo espiritual. Sí, existe una forma diferente de entender todo lo que ocurre. Es por la mente de Cristo que podemos discernir y juzgar las cosas espiritualmente.
Si conocer a Jesús es todo lo que necesitamos, ¿Por qué no buscarle más? ¿Por qué no procurar conocer más profundamente sus verdades espirituales?
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