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terça-feira, 29 de outubro de 2013

Leamos hoy Salmos 81

Leamos hoy


Salmos 81

Cuando un sordo quiere oír

"Si mi pueblo tan sólo me escuchara, si Israel quisiera andar por mis caminos"

Que triste que Dios siempre quizó orientar a su pueblo, mas ellos hicieron oídos sordos.

Tal vez no lo sabías, pero fue un sordo que revolucionó el mundo de la comunicación en este mundo.

Alejandro Graham Bell (1847-1922)

Este genial científico escocés (1847-1922) nacido en Edimburgo y naturalizado norteamericano fue nada más y nada menos que el inventor del teléfono.

Sí, de ese aparatito maravilloso que transmite nuestra voz, instantáneamente de un lugar a otro en el mundo.

Era hijo de un famoso profesor de dicción que inventó un sistema para la enseñanza de sordomudos, en cuyo perfeccionamiento participó posteriormente Alejandro

El físico siguió su camino de investigación hasta que en 1876 sus estudios concluyeron con la creación del teléfono, un aparato que revolucionaría las comunicaciones en el mundo entero y que hasta hoy le agradecemos.

Lo que hace el teléfono es convertir el sonido de la voz en señales eléctricas y las envía por cable a una central telefónica, desde donde pasan al teléfono de la otra persona, donde vuelven a convertirse en sonidos.

Fue el mismo Graham Bell quien pronunció las primeras palabras que se escucharon por teléfono: “Señor Watson, venga, lo necesito”, fue lo que dijo a su ayudante, que escuchó atónito al otro lado del teléfono.

Bell inventó además otros instrumentos, aunque ninguno de la relevancia del teléfono.

Abre tus oídos Cristo te llama

En verdad, si decidimos abrir nuestros oídos a Dios, de seguro escucharemos las mismas palabras: Hijo ven pronto te necesito!

"Si tan sólo queremos escuchar, las obras que Dios creó nos enseñarán preciosas lecciones de obediencia y confianza. Desde las estrellas que en su carrera sin huella por el espacio siguen de siglo en siglo los derroteros que les asignó, hasta el átomo más diminuto, las cosas de la naturaleza obedecen a la voluntad del Creador. Y Dios cuida y sostiene todo lo que creó. El que sustenta los innumerables mundos diseminados por la inmensidad, también tiene cuidado del gorrioncillo que entona sin temor su humilde canto. Cuando los hombres van a su trabajo, o están orando; cuando se acuestan por la noche o se levantan por la mañana; cuando el rico se sacia en el palacio, o cuando el pobre reúne a sus hijos alrededor de su escasa mesa, el Padre celestial vigila tiernamente a todos. No se derraman lágrimas sin que El lo note. No hay sonrisa que para El pase inadvertida" (CC 86)

Una invitación para ti

"El espíritu y la novia dicen: "Ven!" y que escuche diga: "Ven!" El que tenga sed, venga; y el que quiera, tome gratuitamente del agua de la vida" Apocalipsis 22:17

"Si mi pueblo tan solo me escuchara, si Israel quisiera andar en mis caminos, cuan pronto sometería yo a sus enemigos y volvería mi mano contra sus adversarios!"  Salmos 81:13, 14

"Y a ti te alimentaría con lo mejor del trigo; con miel de la peña te saciaría" Salmos 81:16

No demores más, Escucha su voz hoy!































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