Salmos 81
Cuando un sordo quiere oír
"Si mi pueblo tan sólo me escuchara, si Israel quisiera andar por mis caminos"
Que triste que Dios siempre quizó orientar a su pueblo, mas ellos hicieron oídos sordos.
Tal vez no lo sabías, pero fue un sordo que revolucionó el mundo de la comunicación en este mundo.
Alejandro Graham Bell (1847-1922)
Este genial científico escocés (1847-1922) nacido en Edimburgo y naturalizado norteamericano fue nada más y nada menos que el inventor del teléfono.
Sí, de ese aparatito maravilloso que transmite nuestra voz, instantáneamente de un lugar a otro en el mundo.
Era hijo de un famoso profesor de dicción que inventó un sistema para la enseñanza de sordomudos, en cuyo perfeccionamiento participó posteriormente Alejandro
El físico siguió su camino de investigación hasta que en 1876 sus estudios concluyeron con la creación del teléfono, un aparato que revolucionaría las comunicaciones en el mundo entero y que hasta hoy le agradecemos.
Lo que hace el teléfono es convertir el sonido de la voz en señales eléctricas y las envía por cable a una central telefónica, desde donde pasan al teléfono de la otra persona, donde vuelven a convertirse en sonidos.
Fue el mismo Graham Bell quien pronunció las primeras palabras que se escucharon por teléfono: “Señor Watson, venga, lo necesito”, fue lo que dijo a su ayudante, que escuchó atónito al otro lado del teléfono.
Bell inventó además otros instrumentos, aunque ninguno de la relevancia del teléfono.
Abre tus oídos Cristo te llama
En verdad, si decidimos abrir nuestros oídos a Dios, de seguro escucharemos las mismas palabras: Hijo ven pronto te necesito!
Una invitación para ti
"El espíritu y la novia dicen: "Ven!" y que escuche diga: "Ven!" El que tenga sed, venga; y el que quiera, tome gratuitamente del agua de la vida" Apocalipsis 22:17
"Si mi pueblo tan solo me escuchara, si Israel quisiera andar en mis caminos, cuan pronto sometería yo a sus enemigos y volvería mi mano contra sus adversarios!" Salmos 81:13, 14
"Y a ti te alimentaría con lo mejor del trigo; con miel de la peña te saciaría" Salmos 81:16
No demores más, Escucha su voz hoy!