Proverbios 24:29
"No digas: Como me hizo, así le haré; daré el pago al hombre según su obra."
"No dejes tu lugar. No renuncies a tu puesto del deber. Una acción precipitada, inspirada por un espíritu de venganza, refleja inestabilidad emotiva y falta de buen juicio. Además, la persona que actúa así, por lo general sufre las consecuencias"
(3CBA) Eclesiastes 10
Actos precipitados, motivados por un espíritu de venganza, reflejan inestabilidad emocional y falta de juicio.
Un espíritu manso hace cesar grandes ofensas.
Confie en Dios!!
"La mujer se acercó al rey con el temperamento exaltado. Demandaba justicia. Eso era parte del trabajo abajo del rey, cómo lo había sido desde los días de Salomón. El debía escuchar los casos e impartirá sentencias. Así que el rey Ibn Salud, de Arabia Saudita, escuchó la historia.
Un hombre había estado trepando palmeras para recoger dátiles cuando se resbaló y cayó sobre el esposo de la mujer. Mientras el primer hombre sobrevivió al impacto, su esposo, no.
- ¿Se cayó a propósito? - pregunto Ibn Saud- ¿Eran enemigos los hombres?
- No conozco al hombre- dijo ella- Todo lo que sé es que me deben la vida del hombre del que ahora soy viuda.
- ¿Quiere el precio de la sangre en dinero? - preguntó el rey.
- No - respondió ella. Quiero la cabeza del hombre que me dejó viuda.
- Con toda seguridad, a usted y a sus hijos les sería más útil el dinero que la muerte de este hombre - dijo el rey.
Pero el enojo de la mujer superaba todo razonamiento. Ella quería "sangre por sangre"
Entonces el rey Ibn Saud dictaminó la sentencia.
- Usted tiene derecho a una compensación igual - concluyó- Y también tiene el derecho de pedir la vida de este hombre. Pero mí derecho es decretar cómo morirá, y será así: Usted llevará a este hombre inmediatamente, y él será atado al pie de una palmera. Usted trepará a lo más alto de la palmera y se tirará sobre él desde esa altura. De ese modo, usted acabará con la vida de este hombre, de la misma manera en que él acabó con la vida de su esposo.
El rey hizo una pausa.
- O quizá - continuó- ¿Preferiría llevarse el dinero?
La historia dice que la viuda decidió llevarse el dinero.
Todos somos heridos por otros. A veces intencionalmente; y a veces, no. Sin embargo, aferrarnos al enojo es, en realidad, cómo tratar de herir a alguien cayéndole encima. Es muy probable que te sientas peor. Práctica el perdón, y lo único que caerá es tu presión arterial.