Mi hora ha llegado
Que no sea el frenesí Señor,
Sino que sea tu gracia y tu amor
Que no sea nuestro apresuramiento
Y que también no seamos presas del arrobamiento
Líbranos del apuro
Como de la lentitud
Haznos libres y puros
Para vivir en plenitud
Tu mi Dios
Lo haz hecho todo perfecto
Escucha mi voz
Que te agradece tan tierno y enorme afecto.
Tu noble bondad
Será insuperable
Porque tu mano de verdad
Nos colmó de bendiciones inmensurables
Me entrego para servirte
Por predicar quiero desvivirme
Con amor y sin demora
Pues, hoy más que nunca, sé que ha llegado mi hora
A ti toda gloria
A ti toda honra
A ti toda gratitud
A ti para siempre toda mi fidelidad
Amén
Nenhum comentário:
Postar um comentário