El blanco
Ese blanco alzau
Ya me tenía desquiciau
Y mi Iglesia preta
No había cuando llegue a su meta
Depresivo, devoraba todo lo que a mi paso se hallaba
Impotente, carcomía mi alma, pues salida no encontraba
Y así, perdido entre la perorata y la realidad
Finalmente, lo entendí todo. Me había atascado en la antigüedad.
Porque siete que vuelan en la vanguardia tecnológica
Eran capaces de hacer huir los ejércitos de miles atrincherados en una arcaica retórica analógica.
Que sin sacrificios ni heroísmos
Desde los confines de la tierra mismos
Se podía dirigir un ataque que estremeciera
A aquel que vociferaba prepotente como una fiera.
Cuán paradójica es esta situación!
Pues se diluye hoy la esperanza de mi corazón
Porque por años martillé en aquello que fui enseñado
Pero en el mundo, casi absolutamente todo, había cambiado.
Oh mi Dios, perdóname mi infinita negligencia
Pues, por indolente, no quise actualizar mi inteligencia.
¡He aquí perecemos hoy por falta de conocimiento!
¡Sálvanos oh Padre y llenamos de tu entendimiento!
Pues poco tiempo nos queda
Y grandes pasos debemos dar
¡Levántanos por tu gracia
Porque ya es tiempo de despertar!
Nenhum comentário:
Postar um comentário