¡Qué poquito te alcanza la vida!
Parece que fue ayer
Cuando rompiendo en llanto pude nacer
Y con ansias de crecimiento
Cuál río que corre al océano,
Para este robusto ébano,
Nunca hubo detenimiento.
Y así florido y bien despierto
Avanzaba aquel joven inexperto
Más al caer en sí, se vio maduro
Y rápidamente se hizo adulto, noble y seguro.
Fuiste un cobijo para tus menores
Feliz viste crecer tus tres grandes ramas
Las niñas de tus ojos, por las que te desvives y amas
Por las que diste tus años mejores.
Pero ya en el ocaso
De tu seno fueron arrancadas
La raíz y la copa
En las cuales tanto te regocijabas
Te recordaremos siempre afectuoso.
Con la alegría y el completo gozo
Pues reconocemos en el día de tu Partida
Qué triste ¡Qué poquito te alcanza la vida!