nada ganamos con tanto trabajar.
Aborrecí, por tanto, la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu.
18 Asimismo aborrecí todo mi trabajo que había hecho debajo del sol, el cual tendré que dejar a otro que vendrá después de mí.
19Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad.
TLA 2:18,19 "Tanto terminé por aborrecer el haber trabajado tanto en esta vida, pues el fruto de todo mí trabajo tendría que dejárselo a quien reinara después de mí. Y, sin importar que ese nuevo rey fuera sabio o tonto. ¡Realmente no tiene sentido que alguien venga y se quede con todo lo que tanto trabajo nos ha costado llegar a tener!
Salomón comprende como pocos la finitud de la vida humana, tan breve, tan corta, que no alcanza para todo lo que uno hubiera deseado lograr.
Eclesiastés 2:20-22
Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría.
21 !Que el hombre trabaje con sabiduría, y con ciencia y con rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que nunca trabajó en ello! También es esto vanidad y mal grande.
22 Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y de la fatiga de su corazón, con que se afana debajo del sol?
TLA Una vez más me desanimó el haber trabajado tanto en esta vida. Resulta que algunos ponemos a trabajar nuestra sabiduría, nuestros conocimientos y nuestra experiencia ¡Tan solo para dejarle todos nuestros bienes a quien nunca hizo nada para ganárselos! ¡Eso está muy mal, y no tiene ningún sentido! Después de tantos trabajos, esfuerzos y preocupaciones, ¿Qué nos llevamos de este mundo? ¡Nada!
Eclesiastés 2:24
"No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios."
Dios quiere que el ser humano no sólo goce de los frutos de su trabajo, sino que también se complazca en la realización de sus tareas. Salomón reconocía el poder soberano de Dios y el desenlace feliz que Él reserva para sus hijos a pesar del sufrimiento.
Eclesiastés 2:26
Porque al hombre que le es grato, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador le da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y afán de viento.
TLA Cuando Dios quiere a alguien, le da sabiduría y conocimientos y lo hace estar alegre; en cambio, al que desobedece lo hace trabajar y amontonar mucho dinero para luego dárselo todo a quien él quiere. ¡Pero eso tampoco tiene sentido! ¡Es como correr atrás del viento!
Eclesiastés 3:9-10
"¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana? Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él."
TLA "Me he fijado en la carga tan pesada que Dios ha echado sobre nosotros. ¡Pero nada nos queda después de tanto trabajar!"
Eclesiastés 3:22
"Así, pues, he visto que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse en su trabajo, porque esta es su parte; porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?"
TLA Lo que sí he visto es que, cuando morimos, nadie nos trae de vuelta para ver lo que pasará después. Por eso, disfrutemos de nuestro trabajo, ya que trabajar es nuestro destino.
Eclesiastés 4:4-7
He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu. El necio cruza sus manos y come su misma carne. Más vale un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu. Yo me volví otra vez, y vi vanidad debajo del sol.
NTV "Luego observé que a la mayoría de la gente le interesa alcanzar el éxito porque envidia a sus vecinos; pero eso tampoco tiene sentido, es como perseguir el viento. «Los necios se cruzan de brazos, y acaban en la ruina». Sin embargo, «es mejor tener un puñado con tranquilidad que tener dos puñados con mucho esfuerzo y perseguir el viento».
Eclesiastés 5:12
Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia.
Eclesiastés 6:7 TLA
Toda la gente se pasa la vida trabajando para tener qué comer, pero parece que nunca le alcanza.
Eclesiastés 9:10
"Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría."
Eclesiastés 9:11
"Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos."
"Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás.
2 Reparte a siete, y aun a ocho; porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra.
3 Si las nubes fueren llenas de agua, sobre la tierra la derramarán; y si el árbol cayere al sur, o al norte, en el lugar que el árbol cayere, allí quedará.
4 El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará.
5 Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas.
6 Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano; porque no sabes cuál es lo mejor, si esto o aquello, o si lo uno y lo otro es igualmente bueno."
TLA
"Dale de comer al hambriento,
y un día serás recompensado.
2 Comparte lo que tienes
con siete y hasta ocho amigos,
pues no sabes si mañana
el país estará en problemas.
3 Cuando las nubes se ponen negras,
de seguro va a llover.
4 Cuando el árbol cae,
no importa de qué lado caiga;
donde cae, allí se queda.
Si quieres sembrar,
no te quedes mirando al viento;
si quieres cosechar,
no te quedes mirando al cielo.
5 Nadie sabe qué rumbo toma el viento, ni cómo se forma el niño en el vientre de la madre, ni cómo hizo Dios todas las cosas.
6 Hay que sembrar en la mañana, y volver a sembrar en la tarde. Nunca se sabe cuál de las dos siembras será mejor, o si las dos serán abundantes."
"Envía tu grano por los mares, y a su tiempo recibirás ganancias.[a] (Da con generosidad, / porque tus regalos, en algún momento, volverán a ti. En hebreo dice Arroja tu pan a las aguas, / porque, después de muchos días, volverás a encontrarlo.)
2 Coloca tus inversiones en varios lugares,[b](En hebreo entre siete o incluso ocho.)
porque no sabes qué riesgos podría haber más adelante.
3 Cuando las nubes están cargadas, vienen las lluvias.
Un árbol puede caer hacia el norte o hacia el sur, pero donde cae, allí queda.
4 El agricultor que espera el clima perfecto nunca siembra;
si contempla cada nube, nunca cosecha.
5 Así como no puedes entender el rumbo que toma el viento ni el misterio de cómo crece un bebecito en el vientre de su madre,[c] tampoco puedes entender cómo actúa Dios, quien hace todas las cosas.
6 Siembra tu semilla por la mañana, y por la tarde no dejes de trabajar porque no sabes si la ganancia vendrá de una actividad o de la otra, o quizás de ambas."
"La lección es para todos los que ocupan puestos de confianza. Cuando Dios prepara el camino para la realización de cierta obra, y da seguridad de éxito, el instrumento escogido debe hacer cuanto está en su poder para obtener el resultado prometido. Se le dará éxito en proporción al entusiasmo y la perseverancia con que haga la obra. Dios puede realizar milagros para su pueblo tan sólo si éste desempeña su parte con energía incansable. Llama a su obra hombres de devoción y de valor moral, que sientan un amor ardiente por las almas y un celo inquebrantable. Los tales no hallarán ninguna tarea demasiado ardua, ninguna perspectiva demasiado desesperada; y seguirán trabajando indómitos hasta que la derrota aparente se trueque en gloriosa victoria. Ni siquiera las murallas de las cárceles ni la hoguera del mártir los desviarán de su propósito de trabajar juntamente con Dios para la edificación de su reino". PR, 197.
La felicidad no está en la grandeza de nuestros emprendimientos, en la variedad de sabores y delicias que usted pueda probar, en las conquistas y trofeos que acumule. A menos que viva para glorificar a su Creador, nada le hará feliz y satisfecho.
El Señor nos ayude a actuar con sabiduría usando los dones espirituales recibidos de su mano, evitando lanzar nuestro trabajo al cielo y esparcirlo sin objetivo para después tener que recoger y amontonar para darlo a aquel que agrada al Señor. (v. 26)
Los bienes son necesarios, la sabiduría es esencial y el trabajo es importante, pero solo cuando Dios está en el centro de la vida.
El verdadero gozo de la vida surge cuando seguimos los principios de Dios. Sin Él, la felicidad es una búsqueda perdida. Las personas que saben disfrutar de la vida son los que toman cada día la vida como un regalo de Dios y le sirven de corazón.
A veces, lo que pensamos que nos hará felices es lo opuesto de lo que Dios desea para nosotros. Salomón probó:
Placeres (vs.3,8)
Proyectos (vs.4-7)
Posesiones y poder (vs.7–9)
Descubrió SU INSUFICIENCIA (vs.11)
Bajo el sol, alegría, entretenimiento y placer, trabajo creativo y logros, riquezas y fama, conocimiento y sabiduría, incluso las bendiciones de Dios, si te olvidas de Él, nada tienen sentido. Si la muerte es el final, todo es vanidad. ¡Vive a la luz de la eternidad! (Ec 2).
La ambición y el esfuerzo para avanzar en la vida carecen de valor, son un mero y fugaz aliento. En realidad, fuera de Dios no hay respuesta para los enigmas de la vida.
En resumen, vivir es trabajar. No desista de encontrar su vocación y seguirla.
El que usted disfrute su trabajo depende en gran manera de su actitud. El trabajo se vuelve pesado cuando uno pierde el sentido del propósito que Dios tiene con usted.
Una advertencia de Eclesiastés 4 contra una vida materialista. El orgullo no debe dominar nuestras aspiraciones.
Eclesiastés 4:8 "vi a un hombre solitario... que nunca dejaba de afanarse; ¡jamás le parecían demasiadas sus riquezas!" Debemos trabajar duro, pero no ser avaros. Las bendiciones que Dios me da son para compartir con el necesitado. "Bienaventurado el que piensa en el pobre". Salmos 41:1.
No se aísle, ni desee vivir la vida por su propia cuenta. Busque amigos que le motiven a servir a Dios y al prójimo.
La VIDA no está diseñada para el AISLAMIENTO, sino para el COMPAÑERISMO.
Recuerda: INDIVIDUALMENTE, somos una gota. JUNTOS, somos un océano.
La cooperación y el trabajo en equipo permiten hacer frente con éxito a las crisis.
El individualismo nos lleva al egoísmo y la competencia, trabajar en equipo nos lleva al desarrollo y crecimiento.
Los que tienen adicción por el trabajo muchas veces están motivados por la envidia, la ambición y un deseo constante de permanecer por delante de los demás.
El antídoto es el trabajo arduo pero con moderación.
Las bendiciones del trabajo honesto son mayores que cualquier ingreso que obtenga de él. Dedicarte a una causa cuyo propósito es noble, produce satisfacción y significado. Eclesiástes 5.
Los que sean demasiado indolentes para asumir sus responsabilidades y ejercitar sus facultades, no recibirán la bendición de Dios.
Hacha sin filo duplica el trabajo, hacha afilada sin ser usada, no sirve de nada. Para avanzar debe haber tanto conocimiento como celo.
En la pandemia, muchos jóvenes, al quedar sin empleo, y no pudiendo cubrir sus gastos, decidieron volver a la casa de sus padres.
Paro algunos fue un sentimiento de fracaso y un golpe al orgullo.
Planea tu trabajo y trabaja tu plan.
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