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terça-feira, 12 de maio de 2020

Eclesiastes - Juventud

Eclesiastés 4:13
Si tengo que elegir, prefiero al joven pobre pero sabio, que al rey viejo pero tonto que no deja que nadie lo aconseje.

Eclesiastés 10:16, 17

16 !!Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes banquetean de mañana!

17 !!Bienaventurada tú, tierra, cuando tu rey es hijo de nobles, y tus príncipes comen a su hora, para reponer sus fuerzas y no para beber!


Eclesiastés 11:7-10

NTV "La luz es agradable; qué hermoso es ver el amanecer de un nuevo día.

Si alguien llega a la ancianidad, que disfrute de cada día de vida; pero que también recuerde que habrá muchos días oscuros. Todo lo que aún vendrá carece de sentido.

Gente joven:[d] ¡la juventud es hermosa! Disfruten de cada momento de ella. Hagan todo lo que quieran hacer, ¡no se pierdan nada! Pero recuerden que tendrán que rendirle cuentas a Dios de cada cosa que hagan. 10 Así que dejen de preocuparse y mantengan un cuerpo sano; pero tengan presente que la juventud —con toda la vida por delante— no tiene sentido."

NVI "Alégrate, joven, en tu juventud; deja que tu corazón disfrute de la adolescencia. Sigue los impulsos de tu corazón y responde al estímulo de tus ojos, pero toma en cuenta que Dios te juzgará por todo esto. 10 Aleja de tu corazón el enojo, y echa fuera de tu ser la maldad, porque confiar en la juventud y en la flor de la vida es un absurdo."

Eclesiastés 11:9-10

Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.

El consejo de Salomón no es una invitación a los excesos, sino a apreciar las bendiciones de la vida. Recuerda que el día del juicio tarde o temprano vendrá. No permitas que la emoción de la juventud te lleve a olvidarte de tu Creador. Él nunca te olvida

11:10 Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad."

TLA ¡Qué lástima da el país que tiene un rey incapaz y malos gobernantes que siempre están de fiesta!

¡Pero qué dichoso es el país que tiene un rey bien preparado, con gobernantes que comen para vivir y no viven para comer!

Eclesiastés 12:1-8

"Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento;

antes que se oscurezca el sol, y la luz, y la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes tras la lluvia;

cuando temblarán los guardas de la casa, y se encorvarán los hombres fuertes, y cesarán las muelas porque han disminuido, y se oscurecerán los que miran por las ventanas;

y las puertas de afuera se cerrarán, por lo bajo del ruido de la muela; cuando se levantará a la voz del ave, y todas las hijas del canto serán abatidas;

cuando también temerán de lo que es alto, y habrá terrores en el camino; y florecerá el almendro, y la langosta será una carga, y se perderá el apetito; porque el hombre va a su morada eterna, y los endechadores andarán alrededor por las calles;

antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto a la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo;

y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.

Vanidad de vanidades, dijo el Predicador, todo es vanidad."

TLA "Acuérdate de tu creador ahora que eres joven.

Acuérdate de tu creador
antes que vengan los días malos.
Llegará el día en que digas:
«No da gusto vivir tantos años».

Acuérdate de tu creador
antes que dejen de brillar
el sol, la luna y las estrellas.
Acuérdate de tu creador
ahora que después de la lluvia
las nubes siguen cargadas.

Llegará el día en que tiemblen
los guardianes del palacio;
llegará el día en que se doblen
los héroes de mil batallas.

Cuando llegue ese día,
habrá tan pocas molineras
que dejarán de moler;
las que espían por las ventanas
dejarán de asomarse a la calle;
las puertas de la casa
se cerrarán por completo;
el ruido del molino
parecerá perder fuerza,
y el canto de los pájaros
dejará de escucharse.

Cuando llegue ese día,
te darán miedo las alturas
y los peligros del camino.
Tu almendro echará flores blancas,
el saltamontes y la alcaparra
te resultarán una carga,
y no te servirán de nada.

Cuando llegue ese día,
irás camino al lugar
de donde ya no volverás,
y en la calle te rodearán
los que lamenten tu muerte.

Acuérdate de tu creador
antes que se hagan pedazos
el cordón de plata
y la vasija de oro;
antes que el cántaro
se estrelle contra la fuente
y la polea del pozo
se parta en mil pedazos.

Cuando llegue ese día,
volverás a ser polvo,
porque polvo fuiste,
y el espíritu volverá a Dios,
pues él fue quien lo dio.

Yo, el Predicador, declaro:
¡En esta vida nada tiene sentido!
¡Todo es una ilusión!"

NTV Eclesiastés 12:1-7

"No dejes que la emoción de la juventud te lleve a olvidarte de tu Creador. Hónralo mientras seas joven, antes de que te pongas viejo y digas: «La vida ya no es agradable». Acuérdate de él antes de que la luz del sol, de la luna y de las estrellas se vuelva tenue a tus ojos viejos, y las nubes negras oscurezcan para siempre tu cielo. Acuérdate de él antes de que tus piernas —guardianas de tu casa— empiecen a temblar, y tus hombros —los guerreros fuertes— se encorven. Acuérdate de él antes de que tus dientes —esos pocos sirvientes que te quedan— dejen de moler, y tus pupilas —las que miran por las ventanas— ya no vean con claridad.

Acuérdate de él antes de que la puerta de las oportunidades de la vida se cierre y disminuya el sonido de la actividad diaria. Ahora te levantas con el primer canto de los pájaros, pero un día todos esos trinos apenas serán perceptibles.

Acuérdate de él antes de que tengas miedo de caerte y te preocupes de los peligros de la calle; antes de que el cabello se te ponga blanco como un almendro en flor y arrastres los pies sin energía como un saltamontes moribundo, y la alcaparra ya no estimule el deseo sexual. Acuérdate de él antes de que te falte poco para llegar a la tumba —tu hogar eterno— donde los que lamentan tu muerte llorarán en tu entierro.

Sí, acuérdate de tu Creador ahora que eres joven, antes de que se rompa el cordón de plata de la vida y se quiebre la vasija de oro. No esperes hasta que la jarra de agua se haga pedazos contra la fuente y la polea se rompa en el pozo. Pues ese día el polvo volverá a la tierra, y el espíritu regresará a Dios, que fue quien lo dio."

Eclesiastés 12:12-14

TLA "Pero yo les recomiendo a los jóvenes tener presente esto: ponerse a escribir muchos libros es cuento de nunca acabar, y ponerse a leerlos es un trabajo muy agotador.

13 Puedo terminar este libro diciendo que ya todo está dicho. Todo lo que debemos hacer es alabar a Dios y obedecerlo. 14 Un día Dios nos llamará a cuentas por todo lo que hayamos hecho, tanto lo bueno como lo malo, aunque creamos que nadie nos vio hacerlo."

NTV "Pero ahora, hijo mío, déjame darte un consejo más: ten cuidado, porque escribir libros es algo que nunca termina y estudiar mucho te agota.

13 Aquí culmina el relato. Mi conclusión final es la siguiente: teme a Dios y obedece sus mandatos, porque ese es el deber que tenemos todos. 14 Dios nos juzgará por cada cosa que hagamos, incluso lo que hayamos hecho en secreto, sea bueno o sea malo."

NVI "Además de ellas, hijo mío, ten presente que el hacer muchos libros es algo interminable y que el mucho leer causa fatiga. 13 El fin de este asunto es que ya se ha escuchado todo. Teme, pues, a Dios y cumple sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre. 14 Pues Dios juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto."

Ahora, hijo mío, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne.

Eclesiastés 12:13-14

RV60 13 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.

14 Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala."

Vejez
Cuando joven de ilusiones, cuando viejo de recuerdos.

De joven, pirómano; y de viejo, bombero.

De joven, putero; y de viejo, santero

En la mocedad todo es flores, en la vejez dolores.

Padre malo, hijo bueno
Abuelo bueno, nieto malo

Envejecemos cuando nuestros recuerdos superan a nuestros proyectos
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere

Gula y vanidad, crecen con la edad.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Novedad ociosa, vejez trabajosa.

Más quiero viejo que me regale, que joven que me mande.

No va a pelo mujer vieja con mozuelo
Viejo que con joven se casa, nada bueno pasa.

Que largos son los años en la niñez, y como se acortan en la vejez

Quien crió a sus hijos y cría a sus nietos, es asno completo.

Quien se acuesta con una vieja, se levanta jubilado

Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?

Si quieres vivir cien años, toma miel todos los días del año.

Vejez y hermosura, nunca se vieron juntas.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.

Ya muy viejo Salomón, de un niño tomó lección.



Por estímulo, por voluntad o por obligación.

En los primeros años falta conocimiento y sobra cuestionamientos. Pero la vida es la sala de aprendizaje de Dios. Ella enseña conceptos, cambia valores, muestra verdades y madura corazones.

“Los jóvenes necesitan padres que los eduquen y disciplinen, que les corrijan sus malos hábitos e inclinaciones y poden sus malas tendencias.” CN 207.4

Mas vale joven pobre, pero sabio; que rey viejo, pero necio. 

Nos ayuda mucho mantener el corazón siempre dispuesto a aprender, necesitado de respuestas y sin perder la capacidad de asombro. 

. ¡Qué bueno es ver a jóvenes liderar! La fuerza de la juventud, su alegría natural, su empeño en realizar la tarea, su deseo de beneficiar a la iglesia los hace indispensables. ¡Es hora de verlos en el frente!

Encuentra a Jesús cuando eres joven. Algunos vagan toda su vida antes de encontrar al Salvador. Algunos nunca lo encuentran, incluso cuando está justo frente a ellos.

Si la juventud se diera cuenta de su propia flaqueza, encontraría en Dios su fuerza. Si procura ser enseñada por él, se hará sabia según Dios, y su vida será rica en bendiciones para el mundo. Pero si dedica su inteligencia al mero estudio mundano y especulativo y si así se aparta de Dios, perderá todo lo que enriquece la vida. MC, 419-421. 

"Un corto tiempo invertido en sembrar malas hierbas, queridos amigos jóvenes, producirá una cosecha que amargará vuestra vida toda; una hora de descuido; ceder una vez a la tentación, pueden hacer que toda la corriente de vuestra vida se encauce en una dirección equivocada. No podéis tener más que una juventud; invertidla en forma útil. Cuando hayáis pasado sobre este terreno una vez, nunca podréis regresar para rectificar vuestros errores. El que se niega a relacionarse con Dios, y se coloca a sí mismo en el camino de la tentación, caerá con seguridad. Dios está probando a cada joven". CJE, 63.

Regocíjate! Halla los deleites genuinos de la vida y gózalos sabiamente. Goza todo a la luz de la eternidad. Vive una vida piadosa y llena de esperanza. Honra a Dios tu Creador en tu juventud; dale lo primero y lo mejor. Ese es el principio y el fin de la sabiduría.

Tener a Dios como guía en la juventud da real felicidad y sentido a la vida, además de impedir que se cometan locuras.

La vida es linda como una porcelana, es frágil como un cristal. Luego el cuerpo volverá al polvo. Sí, querido jove: su piel se arrugará, su voz perderá la potencia, si sonrisa quedará tímida y sus sueños serán apenas recuerdos. Por eso: acuérdate de Dios mientras todavía eres joven.

Conselhos para los jóvenes:

La cosecha de lo que sembramos vendrá.

No somos eternos. La vitalidad y las fuerzas disminuirán con el tiempo.

No se ilusione, en esta vida todo pasa.

Seremos juzgados por las elecciones que hagamos.

En cuanto hay tiempo ¡Acuérdate de Dios!

La juventud debe de vivirse con alegría y con responsabilidad. ¡No lo olvides!

Por medio de su amarga experiencia, Salomón conoció la vanidad de una vida que busca su mayor bien en las cosas terrenales... RJ 327.4

En sus últimos años, Salomón se apartó, cansado y sediento, de las resquebrajadas cisternas de la tierra, y volvió a beber de la fuente de la vida. Impulsado por el espíritu de la inspiración, escribió para las generaciones posteriores la historia de sus años malgastados, con sus lecciones de advertencia, y así, aunque su pueblo cosechó el mal que él había sembrado, la obra de la vida de Salomón no se perdió totalmente. Al fin, la disciplina del sufrimiento llevó a cabo en él su obra. RJ 327.5

Pero con semejante alborear, ¡cuán glorioso hubiera podido ser el día de su vida si Salomón hubiese aprendido en su juventud la lección que el sufrimiento había enseñado a otras vidas!—La Educación, 152-154. 

Las perspectivas humanas son inciertas. Aunque podamos aprovechar la vida cuanto sea posible, no se sorprendan que todo parezca breve e ilusorio cuando lleguen las duras realidades de la vejez de la muerte y del juicio. Eclesiastés 11:9

Quien pierde la oportunidad termina perdiendo también la capacidad.

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