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segunda-feira, 16 de dezembro de 2013

Leamos hoy Salmos 131 - El estrado de la Humildad

Leamos hoy

Salmos 131

El estrado de la humildad

"Señor, mi corazón no es orgulloso, ni son altivos mis ojos; no busco grandezas desmedidas, ni proezas que excedan a mis fuerzas" Salmos 131:1

"El salmo 131 es un cántico que expresa confianza infantil y una humilde resignación. El salmista había cultivado la autodisciplina hasta el punto de no luchar por el puesto más elevado...En la escuela de la experiencia, el salmista tuvo que renunciar al orgullo y al egoísmo, y ello lo volvió humilde y manso. los individuos grandes a la vista de Dios son profundamente humildes. Cristo afirmó que entre los nacidos de mujer no había otro mayor que Juan el Bautista (Mateo 11:11); Sin embargo, el fue uno de los más humildes. Juan alcanzó la cima de la abnegación (Juan 3:30). Solo es verdaderamente grande el que es de verdad humilde.

"Lo que está más cerca del trono es el estrado de la humildad" 

...El salmista se había desprendido de las ambiciones y los deseos del mundo, y ahora gozaba seguridad y contentamiento en Dios...Después de relatar su propio caso, el salmista pasó a rogar por todo Israel. Habiéndose desprendido de sus deseos egoístas, pudo orar en favor de su pueblo Israel. Vivía para el Señor y animaba a todos sus amigos y compatriotas que siguieran su ejemplo. La victoria personal se transformó en un ejemplo que todo Israel podía seguir.

Es fácil criticar a las personas que están en el poder o quedarse obsesionado con el pensamiento de que: "solo ellos quieren gobernar" o "son un bloque que nunca nos sacaremos de encima"

Pero la historia muestra que nada es para siempre!

La ambición de poder y reconocimiento son ilusiones que al final ¡nos llevan a beber amargos tragos!

El salmista había visto a la gente hacer de todo y usar toda clase de mecanismos para conseguirlos, y hasta incluso él mismo estuvo a punto de caer en ese remolino también; hasta que ¡decidió poner su esperanza en el Señor!

Ciertamente la ambición de poder y reconocimiento no esta lejos de los discípulos de Cristo:

"En ese momento los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: Quién es el más importante en el reino de los cielos? Él llamó a un niño y lo puso en medio de ellos. Entonces dijo: Les aseguro que a menos que ustedes cambien y se vuelvan como niños, no entrarán en el reino de los cielos. Por tanto, el que se humilla como este niño será el más grande en el reino de los cielos." (Mateo 18: 1-5)

Lo triste es que mientras ellos se movían en dirección al poder; el cielo entero se movía en dirección a la consumación del ministerio de Cristo.

Cuando Cristo murió y sus ambiciones egoístas fueron quebradas, fue entonces y solo entonces cuando el Espíritu santo fue derramado sobre ellos y predicaron con el poder del cielo; entonces el evangelio fue predicado al mundo entero.

Este mensaje a Jeremías es propicio para nosotros hoy:

"¿Buscas grandes cosas para ti? No las pidas, porque voy a provocar una desgracia sobre toda la gente, pero a ti te concederé la posibilidad de conservar la vida dondequiera que vayas- afirma  el Señor- ese será tu botín" (Jeremías 45:5)

"Es cierto que con la verdadera religión se obtienen grandes ganancias, pero solo si uno está satisfecho con lo que tiene, porque nada trajimos a este mundo, y nada podremos llevarnos. Así que, si tenemos ropa y comida contentémonos con eso" (1 Timoteo 6:6-8)

Seamos humildes y cumplamos con fidelidad la misión que Cristo nos dio


¡¡¡Dios te bendiga!!!


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